A veces pensamos que la tecnología avanza a tal velocidad que supera al ser humano en conocimiento. Pero nos olvidamos de que ésta ha sido creada por el hombre y sigue siendo una máquina carente de la comprensión humana.
Me estoy refiriendo a los correctores de texto informáticos.
Un corrector de textos es una persona o en su defecto un diccionario, pero nunca una máquina, ya que ésta no entiende de contexto entre otras carencias.