Un grupo de científicos, académicos de la lengua y
psicólogos de la Universidad de Liverpool han llegado a la conclusión de que
leer a los clásicos dispara la actividad mental y pone en marcha el hemisferio
derecho de nuestro cerebro: el de la intuición, creatividad e inteligencia
emocional. Ya sabíamos que algo parecido les sucede a quienes leen y hablan una
lengua diferente a la materna.
Sin haber escaneado cerebros previamente, me aventuro a
afirmar que mandar Whatsapp, leer múltiples noticias en el móvil o en la
tableta, no dejar de consultar los tuits y escribir varias veces al día
en el muro de Facebook, no deben favorecer demasiado la capacidad de
pensamiento y raciocinio del individuo.
